Parece
todo una mierda, y así lo es, no importa ni me interesa nada, ni el sueño.
Hablando estrictamente de dormir y soñar, si es que el proceso onírico sucede.
Nada, no me importa nada de nada en absoluto, no tengo ni una excusa tampoco.
¿Para qué?
Solo
puedo sentarme acá y escuchar a Bob Dylan, eso me hace pensar en que alguna vez
tuve en mis manos un libro de Dylan Thomas y nunca lo terminé de leer. Me
gustaría leerlo ahora. Tirado en la cama. Dylan thomas y Bob Dylan. Gran
combinación.
¿Por
qué nada sucede? Yo tendría que forjarme la vida, pero es todo tan aburrido,
tan sin sentido e idiotizado, la gente me repulsa constantemente y yo la
repulso a ella, ¿Será por pura violencia que funciona toda esa porquería
social? Es totalmente frustrante.
Anoche
en el auto iba pensando algo estrictamente filosófico, metafísico, cósmico.
Ahora no puedo recordar nada de que se trataba, algo de la velocidad del tiempo-espacio,
el movimiento rotatorio del planeta, como la luz debería atravesar la materia a
tal velocidad estando más alla del espacio. O crea nuevos espacios a esa misma
velocidad generando un tiempo totalmente aparte, un tiempo y espacio a medida
de la velocidad…
Vivo
por inercia. ¿Cómo es posible que no pueda morirme así por así? Muerte, punto
final, fallo cerebral, fallo cardiaco, fallo respiratorio…algún tipo de fallo
que pare inmediatamente esta maquinaria de carne inmunda en la que me veo
envuelto, es tan terrorífica la idea de que algo me mantenga vivo a pesar de
mis ansias por morirme de una vez por todas. Es algo raquítico que me aplasta
el alma no poder fenecer como cualquier otra cosa, como la mariposa en la casa
de Azucena, solo viven un día, viven para reproducirse, solo lo esencial y listo. Bueno, ya me alimenté,
me reproduje, cagué y meé también. ¿Y ahora? Que vacío que es todo el puto
mundo y el universo, especialmente extrañamente confinado como se mantiene mi
condición por intentar suicidarme, bajón, no salgo de mi… Pucha. Estoy metido
en esta nave de porquería y me doy asco, porque que soy despreciable, Aimé
tiene razón. Tiene todo el derecho de negarse a verme, a que yo la vea, no me
lo merezco, no me merezco nada si vamos al caso, no encajo. No encajo en nada.
Y vuelvo al principio, no me importa nada de nada.
Estas
máximas de muerte ojalá sirvan algo.
No sé
si será por la medicación, pero alucino
con gatos en todas partes. Digo alucino porque no están ahí cuando voy a verlos
más detenidamente, cuando intento acercarme a ellos, acercarlos a mí. Es cierto
que el gato, como especie, es de mis favoritas, mis animales preferidos, y
después de tener cinco a nada es posible que mi cerebro los invente para
hacerme relativamente feliz. Lo frustrante es que cuando voy ver no están ahí,
cuando pienso en darles una palmadita el yo de los gatos desaparece en el
espacio. A veces caminan entre mis piernas, siento como se frotan en mis
piernas y sé que es medio al pedo volver a ver porque solo voy a encontrar mis
zapatillas blancas con un costado roto. Otras son bolsos, mochilas, u otros
objetos inanimados, inmóviles, que me observan “gatunamente”. Es, lo repito,
frustrante. ¿Quizás me esté volviendo loco? Ver gatos invisibles, aunque no lo
son, cuando los veo, son de colores, negros, naranjas y blancos, pero no están
ahí, son gatos fantasma. Otras veces son perros y muy rara vez lobos, y cuando
veo mujeres desnudas con un lobo encima sobro sus hombros me ilusiono, pero no
están acá, no sé de donde vienen.
Soy,
era un ebrio. ¿Sera por eso? Como dijo Aimé, soy como un grano lleno de pus en
medio del ojete. Tendría que buscar el significado de alucinar con gatos, gatos
y mujeres desnudas. ¿Será por eso que les dicen “gatos” a las “mujeres
desnudas”?.

