11 jun 2011

Viejas Histericas Con Menopausia

5 de junio de 2010

shhh

Despertarce temprano es primordial, el encuentro telefonico algo sutil, como una rafaga marina, como una puerta de sal.
El dia es esplendido, con suerte. Es la unica razon por la que esta viva, como una maquina de pan, su maquina nerviosa, tomo a su madre con responsabilidad y quemo sus dedos con acido y letras griegas.

11 de junio de 2010

ya son las seis

Todas y cada una de las partes de un corazón deben deshacerse con delicadeza y sutilmente, luego enterrar cada parte y regarlas, sin esperanza de que algo bello pueda llegar a salir.
Cuando todas las esperanzas climatologicas estén reunidas, ambos intercambiaremos tristezas, intercambiaremos lagrimas fuertes y sudorosas, ligerezas campeonas en un campo de flores y magma.
Muchos de ellos, expulsando flemas y llamándose a si mismos cenizos deciden liberar elásticas esencias, riendo bajito y conquistando nebulosas acústicas a punto de eclosionar, con suspiros tóxicos, ramas de sauce se cruzan, calles sin estrías que se quiebran y asustan a los transeúntes.
Porque las manos vacías de un niño montando un feto acaba de brillar, con destellos color tierra y olor a vomito, sobre unos zapatos nuevos, negros y luminosos.
Los zapatos pertenecen a un experto de las artes oscuras y su mas querida amiga aun no viste mas que un solo par de calidos ojos y una mirada de inocencia picara, tratando de colarse en esa era extraña y misteriosa, su fabrica de carnes, interrumpiendo cada paso que da para mirar un reflejo de espejo, y nada mas ve un puñado de animalejos muertos, despellejándose, con curiosidad excesiva.
Creyendo que estaba muerta, pero era solo agua y flor emanando olores rancios, las flores muertas y agua también se pudren, de ves en cuando.
Muchas partes del cuerpo solo hacen caso a estímulos provocados por el frío de una o varias maquinas sexuales, interrumpiéndose solo por una o varias manos que construyen pan y quiebran sus pies imaginando todo tipo de cosas absurdas. Supongo que tengo miedo, a veces. Y las palabras largas se distinguen solo por unas raras y claras oportunidades climatologicas desde 1917.

18 de junio de 2010

Sol $80.- la media hora


Tardó tanto al recorrerse con la mirada, sus uñas tenían un dolor insufrible y no paraba de sudar, por la presión de sus ojos en el cráneo. Pensó en la curiosidad, pensó en los colores de sus pezones y rió entrecortada y densa, sus dientes postizos largaban mal olor. Al fin perdida, corto sus uñas y se encerró en el baño a dar cuerda a sus nervios, pudriendo agua en floreros baratos y cociendo en sus ratos libres. Mas tarde le puso “mal olor” a su conejo, con la esperanza reducida a cáncer pancreático, “piernas calidas” pensó, eso la desoriento, buscando en sus bolsillos algo que poder quemar, pero sus miembros relucían extraños y sus tobillos hablaron. Sus parámetros y sus palabras fueron confusas, crearon una atmósfera lenta y deterioraron el ambiente, cayendo inconciente pudo pintar de rojo el barro y el asfalto.
Vio un gato correr, con sus pelos de punta electrizado, acosado por un puñado de perros que le ladraban y llenos de ira canina lo impulsaron a saltar una reja. Uno de los perros casi lo atrapa en el último segundo, el gato trato de esquivarlo y choco contra la reja, reboto y fue a clavarse directamente en la punta filosa de esta. Se la clavo justo en medio del estomago y quedo inerte con la lengua afuera, parecía que emanaba vapor de su boca y energía tibia de todo su cuerpo hasta que no lo vio mas.

Construyo una maquina con sus dedos blandos, escurridizos y secos, pensando que su padre compartiría sus huesos, mezcló cemento, rodando por el piso y pidiendo a gritos que los perros devoraran almohadas. Suspiró y se recorto el pelo, caminando lenta por la calle, un árbol le pidió dinero, quizás halla sido un gato aspirando rejas de carne, puliendo ventanas, algunos almanaques que se perdieron entre sus dedos, en busca de papeles en sus bolsillos. “¡oh, padres nerviosos!” pensó, llegando a una casa entre cortinas, buscando sus dedos entrecortados, sus avances en la respiración, sencillamente una carrera sonora, una llave inglesa que corre desnuda y aspira neumonía, poniéndose nerviosa, probando menta por la gente, derritiendo diarrea bajo sus propios padecimientos, sin abogados de pie, siguiendo detenida innumerables veces como buenos alimentos que se hacen preguntas.

6 de julio de 2010

ssssss



Hasta las tres, alguien sabe, esta todo desabrido y todas las llamadas terminan de cerrar, fulminandose con miradas obsenas, preferentemente perforandoce el craneo con maquinas sin uso, imitando nuevas formas de terciopelo, fabricas de nervios contagiosos, laminas putrefactas que hablan sobre la armonia y los besos calidos en una mañana tranquila. Sin muchos problemas, soy solo un borrador para ella, y sigue leyendome, manejando despiadadamente al fondo de un acantilado, cantando cansionsitas melosas sobre paginas en blanco, pajaros amarillos y test de embarazo negativos. Se respira a si misma, invadida por la mentira y los peligrosos suspiros de un ojo bautizado, vendado por fuera como si fuera un vestido de pinguino, lo respira, trata de amontonar todas sus frases fogozas y quema pasto, su unico plastico que cruge y se limita, no teniendo mas que lagunas desinfectadas y lamiendoce entre lagrimas asperas, sin saber que hacer, viendo, copiando y no hace nada. Sin obseciones, sin opciones, cinco minutos de espera, y llamados tragicos, neuralgicos, testimonios de una nueva rafaga marina de perros hambrientos, vomitandoce entre si como navios de tierra y acido sulfirico, una fragata lenta y deforme, quemada y fragil se limita, se retuerce pensativa y planea sus nuevos encuentros fortuitos, sin mas que volumen y rayos ultravioletas. Su pagina perdida comiendoce a si misma, conociendo las ultimas batallas irresolutas.
Hasta hoy, nada mas que cien mil millones de almas perforadas, lloran de celos y envidia al ver sus ojos, su respiracion vacia, sus pasos descalsos, las paredes del resinto, las ventanas enrejadas. Sin salida, sin refugios mas debiles, esperando dentro de si como una nena violenta, viendo como va todo tranquilo y pasando papeles en numeros romanos, atenta, atestiguando como coinciden las tragicas manos dementes envueltas en presagios magneticos, respirando con asma, y torturandoce como un gato ciego, sin cola y transpirado, quejoso, lastimado, con inpulsos de adrenalina quemada, maldiciendo coorporaciones, llantas, hamburguesas. Se presenta animosamente, presenta a su hermana, se disculpa, se emborracha anonima, mirando de reojo y por sobre su copa de vino tinto. Respira odiosa, siempre respiro odiosa y no se lamenta, mas que por su noche perdida, y no recuerda mas, sus pasos graves se estremecen en el pasto, en el asfalto, en la cochera, en un taxi, en la mirada distraida y pensativa hacia el cielo, en las llaves de su casa, en la habitacion, en el hambre, en su pelo sucio y en sus sueños interrumpidos por la mañana, hecha exclusivamente para destruirla.


29 de julio de 2010

m de mosca


Se produjo un entretiempo en el volumen de la radio, muy alertas, abrieron trozos de pan y probocaron la extincion de varias razas, casi cada persona estaba levitando en la forma en que lo hace un extintor de electricidad continua, sobre latigos de region simulada, borrosamente una descripcion y piel.
No hubo peligro, casi todo estubo en silencio por horas, hasta que maldijo de alguna manera algo en las notas, vi como esperaba salir caminando de ahi con ese sentimiento- se desparramo todo y ya nunca volveran juntos por cuestiones de imaginacion, aunque, queda mucho por resolver, como el tiempo arrastrando frases en la casa. Despues, ella estaba rodeada de gente y piramides de pollo, una brujula de carne seca y pies con barba de viejo vagabundo de montaña, trazos de muchas iguanas mordisqueandoce unas a otras de un lado a otro, el pequeño bebe agujas en un fuenton de grasa.
El ojo de la montaña esta cerrado hoy. algo torcido, sin remedios, algo pasa cada vez que pensamos en ella, algo ocurre en los minusculos pasos de un roedor de parque. Hacia el oeste varios dias mas tarde, se le ocurrio ir a comprar galletitas y no llego muy lejos, el incendio se extinguio al amanecer, rocas de cine.
Gusanos segun la luz en su supuesta ala de maripoza atascada, poza e investiga a su hijo metalurgico, escaparon juntos abajo de un banco, en un rio, un bote una alarma un sombrero con una pluma, una pluma intoxicada. trato de desaparecer de un grito, una lombris muerta mientras sorbia en una mano, besaba la luna, repleta de acido, y corria por el pasto, a solas en la ocuridad, lineas espaseadas , suavemente entrando en una serie de recuerdos, todo es tan predecible en esas ocaciones que se espera la tormenta antes del clima de fuego.
Ella espero en la estacion de tren, un tren con salidas para la morgue, subio todas las escaleras para encontrarla y se torcio el cuello irremediablemente, pero todo esta bien en la estrella que sufre por terror, quebro la salida cuando saliamos por el bosque y sus raices. Torres sin azulejos danzan vomitadas en una carretera inconciente, lleno de ojos palidos y puntos sin ojos, fetos del clima acido, torciendo pies de zorrino aproximandoce a la velocidad mortuaria, come en su estomago. Esperamos por horas, pero no comia, ella seguia esperando a los coleccionistas de drogas, palidos sin asiento como madre indefinida, ella penso que solo la habian atravezado con un cuchillo sin filo en un vestibulo.

14 de agosto de 2010

MASTER TAPE


Cuantos frascos con pelo puede juntar tu alma embellecida con vencina y tierra?. Tu braso subterraneo, esperando que vendas sus axilas, decorandas, translucidas y frias, esperando. Tu madre era un cienpies mimado desde una ventana, reconociendo pies de gallo y cintas de terciopelo, enamorando a un esqueleto de gato, un zombie que reclama por mejores ferrovias, ostras medicinales y lenguas extranjeras que formulen ematomas calidos y gritos de infante como elixir en una madrugada calida.
Su padre era una revista y querocen ciego, consume almas en canteras y recrea perros en un desierto de ropa vieja, extenzo como un camino antiguo, en la tarde, en un viaje , una infusion alucinojena de mareas altas y ramas que flotan mugrientas en la pileta en vacaiones, respirando y sigue respirando. Ella le espera como un cancer estomacal, como muerte que se esfuma. Y una cruz ioniza conciencias en sus laberintos anales, "no mas rafagas de aire" penso, y se zambullo en la histeria.
- deberias hacer lo que pienses que es correcto o deberias pasear en bicicleta tarde por su casa?

- deberias seguir con lo que dijiste?

- cuando llegues a casa estara esperandote en la puerta?

- cuando todo este mal te vas a sentar y extrañarla, cuando se valla? Sus pies son maquinas muertas que se extremecen y gritan como pajaros hambrientos, le temen a las hemorragias y sufren casos extemos de malancolia, cuando ella no siente la parte inferior de su cuerpo.
Sus manos lastiman, cortan la respiracion y cercandoce lentamente en numerosas frases, se acercan como cuerpos que flotan y golpean puertas extrañas con sus ojos mecanicos, prodicidos por lagrimas negras que decoran como arcilla, arina y años de infancia olvidada, sus manos son como su humor, frio y esperma.

24 abr 2011

Tengo Frio y no Existo

 Midió sus medicamentos en un cuarto cerrado, parecía estar conforme.
 Cuando menos lo esperaba su lengua se interpuso, se besaron compulsivamente y para ella fue un sueño, un tratamiento  de quimioterapia, electroshocks, medicacion y yoga.
 En la ventana había un pájaro con una sirena ronca, despistaba a los pacientes, sus estudios indicaban lo contrario, pero ella apunto con su bolígrafo debajo de la cama, en un rincón. No tenia permitido ir al baño sola y hacia sus nesecidades en un cajón de su escritorio, a pesar de la contraindicación medica.
 Ella seguía enamorada, como un lagarto, como una esfera borracha, "oh!... Dios!" pensó. "quisiera un trago de vodka!"... La sirena tapo el final de su pensamiento, el mensaje. El pájaro leía sus historietas, clavo los ojos en ella, en sus piernas, en sus ojos hermosos, muchas veces golpeados. Se golpeaba borracha de coñac añejo.
 Sonó el despertador, su pelo marrón era un gato que escapaba, lleno de terror. Quería una navaja, un pez muerto colgando de su pared, como un trofeo. Quería evillas en el pelo y un vestido rojo, aun metida en la cama contemplo sus piernas hasta dormir de cansancio.
 Midió sus pastillas, tomo tres rojas y una blanquita, chiquita. Analgésicos, somníferos . Parecía conforme.
 El medico entro en la habitación, habia aparecido extrañamente con mas pastillas. "Veneno", penso ella.
- Bendiga - dijo el medico.
- buen día - dijo ella.
El medico puso cara de estar contento.
- Parece estar mas tranquila hoy, asi que podemos teletransportarla de nuevo a un cuadro de nostalgia, aparentemente lejos de ese pajaro. esta distrayendo a los demas pacientes con esa sirena ruidosa... en fin, parece... - Lo largo como si su pecho se desinflara lleno de aire y arena, como muriendo de algun virus indesifrable. ella agarro su pastillero y tomo tres blancas mas, de las chiquitas.
Sus manos temblaron buscansdo un ansuelo, la cascada y la caña estaban unidas por alguna energia cosmica, una lamina de hierro que frotaba su entrepierna. No pudo reprimir el gemido, las luces se apagaron.
Era navidad y su padre habia traido morfina, "para festejar" le dijo. La inyecto, se inyecto, y quedaron tirados ahi, ella en la cama y él en el escritorio sobre algodon manchado y lapices mordidos. En la noche su padre se fue.
Sonó el despertador, ella instintivamente midió sus medicamentos, tenia una sola pastillita verde y la tomó. Las ventanas empezaron a gritar su nombre en absurdos lenguajes gangosos, escupian al hablar. La cama daba saltos y chorreaba sangre. Su entrepierna chorreaba sangre, pero los gatos no paraban, terror... angustia. Ella lloro de horror, sus piernas se entumecieron, sus ojos en blanco y negro nadaban en agua de mar. En un baño sucio conosio su cara.
 Empezó a gritar atornillada a la cama, salpicando transpiracion. Redobles, percusiones en el cielo, en sus dedos lastimados. La pared a su izquierda cayo sobre su braso, la mesa crugia histerica y se abalansaba por la puerta, queria un retrato. Mil lagartos en la pared, en el techo, una silla violeta. Siguó gritando hasta perder el conosimiento, atornillada a la cama, y el pajaro ululaba con su sirena ronca.

22 abr 2011

Canciones deshonestas



 Se metió en una fabrica industrial tociendo larvas y clavos asperos, unas se le metian entre los dientes, otras eran maquinas sin tornillos. El oxido parecia amenazador, metido en la sangre, recorriendo cada celula de su cuerpo. Pensó en noches calidas, en una bella mujer. Vio como su cabeza, sus ojos, su materia gris lamia indiferente la ropa manchada. Tenia mas que un solo boton, monedas que se derretian en su nerviosismo, su cara delgada. No paraba de agujerearce los brazos, las manos apoyandolas en su cara como una frasada, trataba de dormir.
 Otro blando recorrido entre las arterias, las violetas, moradas, rojas y negras. Recuerdos de sus frases, mentiras que dejaban olor a sexo, olor a algo sucio metiendoce por la boca.
 Nuevos movimientos antes de despetar, sintiendo el aliento agrio, rancio de cerveza vieja. Creia que su madre estaba muerta, era una fragancia, desodorante barato y frituras. La cerveza estaba caliente y una mosca fluyo dentro del baso. Pobres ojos de despertador, hundido, vacio y desesperacion. Carne adolorida, carne viva en llamas heladas. Alma de bicho bolita, su mente vago por la dulce amenaza de un bicho bolita, hasta las polillas vuelan, ella no.
 La calle era marron, penso en la laguna que se podia generar, dislocando huesos de arboles, lamiendo jugo desde su capullo hasta la vulva. Tan blandas sus cicatrices, podia meter una maquina, bichos, muchachas, cucarachas que se acomodan en una mesa oscura, del techo un alumbrado sucio suspira obsenidades, su corazon latia tan agrio aquella mañana. Sus perros seguian plumas, abejas que roban en la noche, siguiendo a extraños transeuntes a travez de once.
 Sus gritos enloquecidos y tristes en allegro, gimio una respuesta, casi un murmullo de lo que parecia una vaca flaca, huesuda, sin venas.
 Ella tenia una repisa y en la repisa habia una serpiente en formol, jugo de nuevos experimentos en la costura, jugo de una noche en que dejo dormir a su copuladora lombris de tierra, viajera intrepida.
 Es de noche, encerrada tomando cerveza caliente, aperitivo de mosca. Ya no pudo respirar aire por la boca, atenta, tapada de barro. Sus ojos estaban a punto de estallar. La melancolia le puso una trampa y perdio sus brasos y piernas. Parte de ella lo supo enseguida, eran muchas las historias que contaban de esa maquina extraña, n narguile de contrabando, practicamente un juego de niños.
 Adelgazando como una comedora de acerrin, poniendo la lengua seca, sacando para afuera esa tediosa actitud, no podia dejar que se fuera de su cabeza, era una lastima.
 Una extraña calle llena de gente, lavadores de cerebros, amortiguados, besadoras promiscuas que derretian vehiculos de entre tiempo con su saliva fresca, vendiendo chocolate a las lombrises. Se creyo poseida, casi una enferma terminal con movimientos calculados, resbalaba su memoria por agua estancada entre sus pies, una mano invisible en su entrepierna, tan fresca apesar de estar acalorada. Uso esa extrecion para dirigirce a su padre, una mirada anonima, enojada, una mirada de puño alerta, tratando de lastimar, asqueada. Arta de ese puesto oscuro, usando mascaras humedas, nunca alimento para bebes de cara roja, no podia escapar de esa mirada problematica.
 Revanadas de oxido se ponian ropa seca, escapaban de su craneo por la nariz, tenian mas orgullo, tenian fiebre, calor de una madre posesiba clavando, atornillando desesperada la forma de salir de ahi, ya no podia esperar mas.
 Que odio generaba esa fragancia podrida, patente de una proteccion sin limites, creyendo no solo en armas de fuego, ni en violentos ataques de furia. Amarga, asesina de pequeñas aves, dibujaba mas en una feria, ya tenia todo planeado, era una nueva bruja persiguiendo sapos de patio, tratando con nuevas formas  de aves. Paraiso de un nuevo vehiculo, una frase mal hecha para cortar su vaso etilico, calor y agonia enferma. Aves que caen enfermas en la noche pueden derretir sus pensamientos, alguna vez pusimos arena y bichos en su gaseosa, en esa lata, ella esta ciega, ceguera travestida le dicen, si su piel entrara en un baul cayendo.
 Tomo la ruta en cuanto pudo, avida de espiritu de aviadora, no podia parar de reproducir cierta extraña, efimera, musica de valle, entre campos, entre los bosquesitos, arboles decorados. Tanta sangre en la boca, no podia parar de sangrar, su problema no era halitosis, ni siquiera una gengivitis. Extraños periodos menstruales le salian de la ensia, de sus dientes, ovulos fermentados con esperma humano. Puas, celulas madre entrando, llenando cavidades y cavidades de extraños gritos, gritos enfermos.
 Ya no quiso escuchar mas ¿ que son tantos ruidos, estos espasmos de nervio? Creyo que iba a vomitar, ella tiene ese olor a sexo tibio.

1 abr 2011

Cocinar sin MIEDO


Estaba tratando desesperadamente de lavar los platos, pero mi incompetencia crecia con la frustración, mientras que por todas partes, agua.
 Fui a buscar el teléfono pensando en darle la responsabilidad a otro y necesitaba de toda mi habilidad, el teléfono me esperaba sobre la almohada, pero no sabia a quien llamar.
 Con todo este cavilar deje la canilla abierta y en menos de cinco años todo el pais estaba inundado y grandes monstruos destruian lo poco que quedaba. Al fin me acordé de un amigo, pero no lo conozco por su nombre, deje de intentarlo y lei un libro hasta poder dormirme.

No Mas Carne Asada.

 Trabajando inútilmente y ensuciandome las manos - desconcertante - pensé. y los tornillos cayeron al piso.
 La sangre empezó a caerme por el pecho y miré asombrado mientras juntaba tornillo por tornillo. Me miraba  con ojitos traviesos desde la mesa. Tratando de olvidar esos gestos me incorporé y grité dos o tres veces - !BASTA! - Golpeé al robot con un martillo. Fui hasta la cocina y volvi con el cuchillo para cortar pan, me prepare un sandwich de queso y me fui a acostar.

28 mar 2011

Te escuche entre ladridos de perro y niños jugando.



 Estaba en un rincon con la lampara en mi cabeza, hacia varios dias que me habian encerrado en ese lugar, aun asi, parecia que las criaturas y las historias de esa mujer no habian sufrido efecto alguno de parte de esas personas. Desafortunadamente me meti en un lugar equivocado, como el recuerdo de algo que le podia haber pasado a cualquiera, incluso a mi madre. Ella era propensa a empujar a la gente, caminaba dando empujones, trompesaba continuamente en las veredas y desiquilibrada insultaba al primero que tenia adelante, afectando a todos con su mal humor y verborrea.
 Muchos de los artefactos electricos de la casa eran martilleantes, te atrapaban mientras hacias tus cosas, mientras paseabas al perro, mientras llenabas la mochila. Termine sacando todo fuera de este lugar y ahora, 15 años despues, estoy solo y en paz.
 La culpa de todo no la tenia ese hombre de traje, que me aseguraba ferbientemente que no podia ver a los aliens que le mensionaba, y si los hubiera visto, hubiece actuado de la misma forma en que yo lo hice. Juntaba chatarra y la arrojaba en medio de una pista de aterrizaje, cerca de mi casa, en el aeroparque. Muchos aliens estaban contentos con mi ayuda.
 Permiti que mi cuerpo fuese poseido por los aliens para que actuaran en la mejor forma que pudieran. Ahora los humanos me tienen detenido en esta celda sin barrotes, acolchada y sin poder mover mis brazos, pero es justo. Yo, y nadie mas, soy el informante de los aliens, ¡podrian pagarme con millares de botes! Y no se, podrian hacer un viaje a una isla desierta, me adentraria en la selva y podria armar una choza, un camino y despues de un tiempo, aprenderia a cazar y tendria algo de comer. Pondria un restaurante de hamburguesas y panchos, y cuando estuviera lleno me preocuparia por buscar pescaditos, peces de laguna.
 Dias despues me llamaron a una reunion, militares, cientificos, abogados y periodistas, todos congregados para oir mis palabras. Estaban ansiosos y esperaban impacientes a que diera mi gran discurso. Era una reunion secreta en medio de la nada y habian hecho que la oficina central sea una cueva. ¡Yo era el nuevo emperador de la isla! Era triste en cierta forma, tenia que asesinarlos a todos y arrojar sus cuerpos al fuego, para que los dioses no se enojen, tenia que reaccionar. Los dioses no me hicieron nada, de hecho, yo no crei en ellos, los trate como si fueran mis padres y no tenian conciencia de eso mismo, sino que tenian la vista fija en una corniza, ¿acaso era ella la que habia traido a los hombres uniformados? La habian conocido esa noche en el mercado, cerca de mi casa del centro. Ella tenia una mania, podia darme cuenta. Aunque tratara de ocultarlo estaba todo el tiempo tratando de esconderce, escondiendoce. Yo no podia saber que es lo que hacia, asi que esperaba, tranquilo, sentado en una de las sillas de la oficina-cueva, mientras ella se paseaba de aca para alla. Justo en ese momento salte de mi silla velozmente y trate de asustarla. Habia cambiado mi cara por otra. En ese momento un oficial me sostuvo y reviso mis bolsillos, tenia una coleccion de caras y tenia unas muy buenas, antiguas, invaluables. En fin, ella logro asustarce y corrio.
 Al otro dia ella volvio y se sento en mi habitacion, conmigo. Me hizo prometerle que nunca mas tenia que asustarla asi, mire sus ojos y se lo prometi. La invite a ver una pelicula de extraterrestres, creia que despues de ver una pelicula ella dejaria de decir que me habia vuelto loco. Cerro las persianas y me dio un medicamento, despues de media hora sensillamente me tire al piso. Pensaba: “!tengo que gritar! ¡tengo que poder patalear!”, pero no podia, estaba empezando a asustarme sobremanera, y tambien admiti que era hermosa semejante voz. Sonaba como una niña pajaro, corria a la cocina y se desnudaba, corria al baño y se metia en la bañera, estuvo ahi aproximadamente cuatro horas, hasta que me dormi.
 Cuando desperte a la mañana los hombres uniformados entraron en la habitacion y me llevaron atado en una silla de ruedas. Trate de gritar y patalear diciendoles que ellos me habian buscado, que los aliens iban a llegar y eso fue lo ultimo que recuerdo.
 En la sala decia: “INTERNOS NIVEL 7” en mayusculas. Pense que era mi dia de suerte, ¡estaba por fin en una verdadera nave espacial! Despues de todo los aliens habian sido muy buenos conmigo, habian implantado varias pildoras en mi y tenian un zoologico humanoide, rostros histericos me observaban. Decidi buscar un arma y matar a todos, me sentia mas a gusto pensando eso, hasta que hombres con implantes de control mental, controlados por alienijenas superiores me llevaron a una celda acolchonada. A decir verdad, despues de dos dias sin ver la luz, creo que estoy en el infierno. ¡malditos nazis! Lo que no se dieron cuenta es que tendria que estar muerto para estar en el infierno y yo no creo en dioses. Hice un nudo en una parte de las sabanas y la ate mi cuello, y la otra a las rejas de la ventana. Salte de la cama. Despues de todo soy solo el informante de una organizacion secreta nazi en una dimencion paralela de extraterrestres y enfermeras.

26 mar 2011

Rebeca



 Una chica cerca de un nogal de la calle se pasea de lado a lado en la vereda, estiro su mano y pidio algunas monedas. Se moria de hambre, alguien la invito a tomar un trago y termino vomitandole. Sin pensarlo buscaron su direccion entre sus bolsillos y la llevaron arrastrando a su casa, ella se moria de hambre, deprimida, desesperada.
 Sus ojos estaban puestos en la escopeta, la escopeta apoyada en el marco de la ventana. El ojo derecho cerrado. Su ojo izquierdo estaba abierto, apuntando, en la mira de su escopeta. Un tren paso y ella disparo, hizo un agujero en la chapa atravesando un asiento numerado y crugio el craneo de un pasajero. Con un sonido aspero de liquido derramado, estaba muerto. Al otro lado habia solo una pared, una ventanilla llena de gotas de lluvia, campo y nubes grises llenas de electricidad.
 Ella penso en prenderce fuego con furia, despues escapo de su cuarto desordenado y preparo la cena para tres. Semillas para su madre y su padre, ya no llovia. Cociendo y rompiendo cortinas, haciendo sabanas sentada en su catre, su cuerpo estaba volviendoce peludo y viejo. Apretaba los ojos, apretaba una llave en su mano, tenia el estomago vacio y su pecho era de puro hueso y piel. Recordo una vez en la que habia probado chocolate y lo habia vomitado.
 Conto las noches en las que la inyectaban con jeringas, sin saber que era lo que metian en su sistema nervioso. Conto las noches en que todos gritaban despiadados, eran los comedores de plastico del pabellon psiquiatrico. Ella no hablaba, trataba de acomodar los sonidos, dividirlos en cajas metalicas en su mente: peces recien nacidos, sus propias piernas, una noche, agua de mar, ginebra, cloroformo, procaina y olores rancios.
 Un dia volvio a su casa y encontro un perro durmiendo en su catre, un perro llamado Pango. Otro perro en el mundo de los perros pelados. El perro tenia una historia y ella se sentia a gusto, ambos estaban pelados. Lloraba cuando la penetraban a la fuerza, pero ahora tenia un amiguito y ella pensaba que ambos estaban pelados. Vomito y trato de no ensuciar tanto. Horas antes, desesperada habia ido a la playa y habia tragado toda la arena que pudo, aveces el hambre era demaciado cruel con ella.
 Esa misma noche recordo los rasgos de la gente que habia sido deformada y ahora dormia drogada en algun pabellon, oscuro y sombrio. Uno nunca podia dejar de estar alerta. Para ella era todo, el fijarce en los colores. Tenia veinte o treinta años cuando tuvo su primer hijo. Se vestian de mujer juntos y hacian la calle. Los transexuales la golpeaban y la violaban. Un dia le cortaron el pelo, atada de las manos con su propia bombacha, ella se sintio exitada.
 Definitivamente sabia de economia, sabia mucho de eso y hablaba con voz traquila, cuando alguien la contradecia se quedaba muda, esperando. Se comia las uñas y cuando los enfermeros la veian venian corriendo con un vasito y algunas pastillas, generalmente laxantes y somniferos, la arrastraban al baño del personal y abusaban de ella una y otra vez, dejandole marcas por todo el cuerpo. Ella pensaba que las marcas eran objeto de burla y se quedaba quieta, inmovil, detras de un colchon, terriblemente avergonzada.
 Una noche al salir de su casa, un hombre le ofrecio semen en un frasco, le pregunto si podia venderlo por el, afirmaba que tenia grandes contactos y un monopolio en el mercado negro de indonesia. Tras mucha insistencia por parte de el, ella acepto. 20% de comision de cada venta, cada frasco salia $45.- y a ella le parecio bien.
 Tuvo varios problemas con la autoridad y dejo crecer su pelo. Sus ojos marron claro hacian juego con su pelo, ahora crecido. Cuando quizo darse cuenta tuvo otro hijo, un niña. Ella y su niña eran sus propios padres y solian comer pizza todas las noches, sentadas en su catre, en su cuarto de hotel.
 Una mujer gorda y desalineada golpeo a su puerta una noche, venia de Capital y nesecitaba un socio para desacerse de todo lo que venia atormentandola desde los 11 años. Juntas cada noche preparaban la mercancia en bolsas, pesadas y acomodadas, listas para vender: Cocaina, Marihuana, Pasta base, Clonazepam y varias drogas de diseño. La mujer gorda se llamaba Giselle y por las noches se prostituia y vendia vino y cerveza, y cuando las cosas iban bien, botellas de whiski.
 Una noche juntas, Giselle puso todo el L.S.D. que supuestamente estaba vencido en su petaca, creyo que esa era su ultima noche de mala vida y se preparaba para divertirce. Juntas de la mano pasearon dando tumbos por toda el area del centro y algo anduvo mal. Quizo recordar que habia pasado y visiones de naranjas chupadas en primavera, la casa del campo que era propiedad de su abuelo, padre de su padre. Recordo como el tocaba la guitarra y ella escuchaba, mientras miraba ensoñando el parque por la ventana. Creyo que estaba naciendo, de su estomago chorreaban encuentros alienijenas y pastillas, laxantes, somniferos, procaina. Nacia de un balde, junto con otros tres baldes embotellaban tristeza. Tomo vino, pero todo parecia un sueño de infancia, creia con todo su ser que era una tortuga, una tortuga marina torturada a los siete años, conocia el sexo anal y conocia el efecto de la morfina; toda su vida estaba vacia. Tiro la toalla y corrio directo a las estrellas, preocupada, directo al mar. A los quince años pesaba 47kl y aspiraba ketamina, vendia su cuerpo y la gente le regalaba cosas. Penso en el desorden de su habitacion, en su niña, en su niño muerto. Penso en que la gente que le regalaba cosas iba y venia rapido, se volvian en el final, y ella quizas este muerta o teniendo sexo, no podia saberlo.
 Su madre disparo contra su padre a los 33 años de edad y despues cometio suicidio. Ella queria desesperadamente que le cresca un pene, odiaba su condicion de mujer. Internada, despues en la calle, otra vez el internado, otra vez en la calle. Vio todas las noches desde su manta humeda, en su cuarto de hotel y decidio partir. En un baldio encontro a un niño que no hacia mas que reir y sonreir, solo decia que si y hacia cualquier cosa que uno le dijera. Ella volvio a su habitacion, agarro la escopeta de su madre y volvio corriendo al baldio, donde estaba el niño. No apunto bien y le dio justo en la oreja, “asi luce mas bello” penso, abstracta y trastornada. El sonreia, esa misma noche lo llevo a su habitacion y lo lavo y vistio. Curo sus heridas. El niño habia muerto 5 horas despues.
 Se sentia limpia, quizas eso la habia curado, desarmo su cama, sus mejillas, se sentia torcida y busco silabas para probar sus nueva forma humana. Absorvia energia como un generador en reversa, como una heladera fria y muerta.
 Cuando volvio en si Giselle habia desaparecido, estaba mojada y sin sus zapatos, tirada en una playa cerca del Torreon. Recobro la suficiente fuerza como para ver que le faltaba parte de un dedo y creyo que gritaba. Vio el rostro de su abuela muriendo y penso que las personas ancianas regresan a sus seres queridos antes de morir. Ella volvio a su cuarto y vio a su perro caminando bajo la colcha por el piso. Su escopeta no estaba y tampoco su niña, reconocio toda la situacion, la luz de la ventana, reconocio el talle de su vestido y lloro. Su abuelo le habia dicho una noche que las ratas podian comer sus pies si los sacaba por debajo de las sabanas. Su hermana le habia dicho que luces de sangre corrian desde la luz de un viejo televisor señal de que alguien podia cortar sus pies con un cerrucho. Sintio sueño y trato de dormir con Pango, aveces era bueno sentir su calor apesar de la sarna.
 Al despertar vio la luz en la ventana, inmediatamente el encargado del hotel abrio la puerta de un empujon y le grito frenetico: “ponete las zapatillas, dale pendeja!... Te vas! Vamos, fuera!” y ella penso en la calle, el frio, la soledad y la pobresa. Se puso sus zapatos de tacon, apreto los puños y saco a Pango de abajo de la cama, estaba en transe. Violentamente infantil, fuera del hotel, pateo a Pango y camino despacio hacia el Playland de la esquina, gritando mierda, engañada y sucia.
 Cuando tenia 4 años su padre la habia empujado y al caer se clavo una piedra en la mano, su padre volvio a patearla en la entrepierna. Ella no tuvo tiempo de ponerce a llorar y veia como su vagina sangraba y manchaba su pantalonsito, su remera. Sus manos y su cara estaban sucias tambien, apestaban a violencia.
 Esa noche durmio en el parque, se sentia reina y poseedora de todo amor. Corto mas papel de diario y alimento el fuego de una de esas parrillitas de dos pesos. Tuvo un sueño, ella podia volver y conformarce. Ahora era una reina, no tenia posibilidad de refunfuñar de animo, no tenia familia y vivia en un pantano. Estaba lista para enfrentarce al mundo otra vez.

22 mar 2011

A Quema Ropa!


Sorbió su taza de café como si nunca hubiese visto rostros enfermos y taciturnos manchados en la pared, sus órganos vitales relampagueaban costra con una energía metalúrgica, producto de una fuerza negativa, poderosa y con venas explosivas.
 Luego de meditar clavo la mirada en los ojos extraviados, tristes, negando la axila de varios invitados con mal humor y rostros pacíficos estacionarios.
 Llenándose de melancolía y gimiendo pequeños aullidos que olían y escuchaban cassettes clásicos en su pasa cassette. Las miradas surgieron a la vez, hacia el techo lleno de sangre, con clavos estériles que consumían, enfermos, a otros pacientes empillamados. “Piedras y mas piedras!” pensó, angustiado, mientras se ruborizaba por la idea, lleno de espuma en la boca y los ojos torcidos, gritando incoherencias y sorbiendo café.
 Noches misteriosas que se esfuman, aireando habitaciones con mal olor y despidiendo cadáveres en las tiendas de ropa. Llenos de lagrimas al escuchar que su vida era producto de nefastas vivencia pasadas sobre la extraña sensación de pesadez en sus estómagos, enfermos de animalía.
 Despertó al amanecer, deseoso de ver a los lagartos almorzar y vestir sus nuevos trajes extraordinarios y fue ahí cuando sus mas incómodos pensamientos se tornaron azules por la presión atmosférica sobre miles y miles de quilómetros, por miles y millones de años. Sudando desenfrenado en una caída autentica, sin tapujos y lleno de ambiciones quirúrgicas que nunca podrían ver la luz del sol, incapaces de desmoronarse como neumáticos, ruedas de silla de ruedas cósmica en una batalla intergaláctica racial.
Sin dientes y sin terminar su café, volvió a la cama para molestarse otra vez de los auspicios extraños de maquinas sorbedoras, consumiendo su preciado café, su café mas poderoso era el que tenia el control de la situación. Retrocedió, asustado como una mosca, y cayo a la cama, listo para dormir.